Desnutrición proteico-calórica en enfermedades desgastantes

La desnutrición proteico-calórica, es una forma de malnutrición que surge como resultado de una ingesta insuficiente de proteínas y/o energía (calorías). Esta afección suele ser secundaria a enfermedades desgastantes como el cáncer avanzado, SIDA.

Desnutrición proteico-calórica en cáncer

Los pacientes con cáncer tienen un riesgo particularmente alto de desnutrición como resultado de la enfermedad misma y sus tratamientos. De una parte, la enfermedad da lugar a cambios metabólicos que son impulsados por citocinas proinflamatorias y factores derivados del tumor originando el síndrome de anorexia-caquexia.

Sumado a los cambios metabólicos impulsados por el estado proinflamatorio y el tumor, el dolor y otros factores asociados a la enfermedad y su tratamiento tales como obstrucciones del tracto gastrointestinal, disfagias, depresión, efecto de fármacos, pueden limitar de manera significativa la ingesta oral, afectando el estado nutricional e impulsando el progreso de la caquexia y la sarcopenia.

Se estima que entre el 10-20% de las muertes de pacientes con cáncer puede atribuirse a la desnutrición más que a la malignidad en sí. [1][2][3]

Los estudios sobre la composición corporal de pacientes con cáncer revelan que, específicamente, la pérdida de músculo esquelético con o sin pérdida de grasa, es el aspecto principal de la desnutrición asociada al cáncer que predice el riesgo de deterioro físico, complicaciones postoperatorias, toxicidad por quimioterapia y mortalidad. El asesoramiento nutricional junto a suplementos de nutrición oral (ONS) se recomiendan como una estrategia efectiva para preservar la masa magra. [4]

De acuerdo a las guías ESPEN 25-30 kcal/kg/día con 1.2 a 1.5 g de proteína / kg / día sirven como un rango objetivo para ayudar a mantener o restaurar la masa corporal magra; se ha propuesto que incluso más alto dosis de proteína pueden ser necesarias cuando el agotamiento es severo. [4][5]

Desnutrición proteico-calórica en VIH/SIDA

Por otra parte, la desnutrición es una amenaza para las personas que viven con el VIH/SIDA. Existen diferentes mecanismos que explican la pérdida de peso como son:

  • Disminución del aporte calórico-proteico
  • Aumento de las pérdidas de nutrientes
  • Aumento del gasto metabólico.

La disminución del aporte calórico-proteico es multifactorial y está dada por factores como la anorexia, los vómitos, disfagia, obstrucción intestinal, depresión y la alteración del nivel de conciencia.

El aumento de las pérdidas nutricionales pudiera suceder por:

  • Mala absorción (provocada por enteropatía-VIH, patógenos intestinales, sarcoma de Kaposi, linfoma intestinal, fármacos y la propia desnutrición que cursa con hipoalbuminemia y que produce alteraciones estructurales y funcionales del intestino)
  • Diarrea (50 % de pacientes con SIDA).

El aumento del gasto dado por la presencia de fiebre, infección, insuficiencia respiratoria, insuficiencia cardíaca, inflamación y ciertas alteraciones endocrinas.[6]

Están descritos múltiples efectos provocados por la malnutrición en distintos órganos y sistemas:

  • Músculo esquelético: Atrofia de fibras musculares = Pérdida de fuerza y disminución de resistencia al esfuerzo.
  • Piel y faneras: Adelgazamiento y pérdida de la elasticidad de la piel, y en fases más avanzadas zonas eritematosas, atróficas e hiperpigmentadas. Mayor facilidad de úlceras de decúbito. Retraso en la cicatrización de las heridas. Cabello ralo y seco, con mayor tendencia a la caída. Uñas quebradizas y con surcos por trastornos en su crecimiento.
  • Cardiovascular: Disminución de la masa cardíaca. Disminución del índice cardíaco. Trastornos de la conducción. Volumen intravascular disminuido. Consumo de O2 disminuido en ayuno y aumentado en síndrome de agresión.
  • Hígado: Esteatosis hepática.
  • Funciones endocrinas: Alteración en los niveles de insulina (disminuida en ayuno, aumentada en síndrome de agresión). Disminución de hormonas tiroideas en el ayuno, y aumentadas en el síndrome de agresión. Disfunción gonadal primaria (amenorrea).
  • Riñón: Disminución de la densidad de la orina y poliuria. Variaciones en el filtrado glomerular por los cambios en el gasto cardíaco. Pérdida de la capacidad de la acidificación urinaria y acidosis metabólica.
  • Aparato respiratorio: Cambios estructurales pulmonares, disminución del surfactante pulmonar, pérdida de masa del diafragma, alteración de los mecanismos de control de la ventilación con menor respuesta ventilatoria a la hipoxia.
  • Aparato gastrointestinal: Disminución de la producción de IgA secretoria, atrofia de las vellosidades y disminución de la función barrera frente a las infecciones.
  • Consecuencias inmunológicas: No sólo grandes variaciones, sino pequeñas magnitudes de pérdida de peso pueden influir en la función inmune.

Intervención nutricional en pacientes desnutridos con enfermedades desgastantes

Las guías internacionales de manejo, proponen intervenciones nutricionales en personas
con estas condiciones a fin de prevenir el deterioro de la salud y favorecer la eficacia de los
tratamientos.

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nutricional de adultos con desnutrición proteico-calórica y/o sarcopenia asociada a
caquexia secundarias a enfermedades desgastantes como SIDA o cáncer avanzado. Leer mas

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